—No
quiero hacerte daño, Mariana —dijo, refiriéndose a ella por su nombre de pila,
que casi nunca utilizaba.
—
¿Hacerme daño? —replicó Lali. Había sido ella la que acababa de despedirlo.
—Te
garantizo que si sigues adelante con esto, lo lamentarás —le espetó, al tiempo
que se daba la vuelta para mirarla.
—No
lo creo —repuso ella. ¿Quién se creía que era? Se puso de pie y se estiró la
chaqueta—. Debido al gran trabajo que has realizado y a la contribución que has
hecho a esta empresa, te permitiré marcharte con una dignidad que jamás tuviste
con mi padre. Tienes todo el día de mañana para vaciar tu despacho.
—Así
que ésta es tu venganza, ¿verdad? Deberías saber que yo no tuve nada que ver
con el modo en el que tu padre fue despedido.
—Tal
vez tú no fuiste el que apretó el gatillo, pero sí el que cargó el arma.
Bravo.
Había trabajado mucho en aquella frase, a pesar de que jamás había creído que
llegara a pronunciarla. Realizó una breve y firme inclinación de cabeza.
—Adiós,
Peter.
Sintió
que los ojos de Lanzani no la abandonaban mientras salía del despacho. Cerró la
puerta y, con un suspiro de alivio, se apoyó contra la puerta del despacho de Peter.
Lo había conseguido. Había despedido a Peter Lanzani y había sobrevivido. Había
esperado un largo y sangriento enfrentamiento, pero, en un instante, todo había
terminado. Todos sus años de estudio y trabajo le habían dado su recompensa. Peter
Lanzani ya no volvería a ser parte de su vida ni de la empresa de su padre.
La
secretaria de Peter salió del ascensor y sonrió a Lali. Bea llevaba años
trabajando en Espósito y había sido la secretaria de Peter desde la llegada de
éste a la empresa.
—Hola,
Lali —dijo alegremente.
Lali
sintió el aguijonazo de la culpabilidad. Al contrario que su jefe, Bea era
buena y amable. Por alguna razón que Lali no era capaz de entender, Bea sentía
devoción por su jefe. Lali sabía que Bea se disgustaría mucho cuando se
enterara de la noticia.
—
¿Qué estás haciendo aquí tan tarde? —le preguntó Lali.
—Peter
quería unos datos tan pronto como fuera posible —respondió Bea, haciendo un
gesto de desaprobación con los ojos—. Algunas personas no tienen respeto por
las navidades. Sólo he hecho la mitad de mis compras. ¿Has empezado ya tú?
Lali
había terminado porque sólo tenía una persona en su lista: Gimena. Con casi
ochenta años, Gimena era su tía abuela, el único pariente que le quedaba con
vida y su mejor amiga. Lali siempre se había sentido muy unida a ella,
sentimiento que se había acrecentado aún más a la muerte de su padre. Gimena se
había quedado con su custodia, por lo que Lali se había mudado al pequeño
apartamento de la mujer. Años más tarde, Lali le había pagado el favor
llevándosela a su apartamento de Buenos Aires para poder cuidar de ella. Aunque
su tía gozaba de buena salud y habría podido vivir sola en su apartamento, le
gustaba estar con Lali, y ésta también lo prefería. Después de años de vivir
sola, resultaba agradable contar con un poco de compañía.
—Yo
ya he terminado con mis compras —dijo.
—
¡Qué suerte! ¿Cómo tienes tiempo? Estás aquí todo el día.
—Por
Internet.
—Ah.
A mí me gusta hacer las compras a la manera tradicional. Me encanta ir de
tiendas en Navidad. Hay una gran emoción en el ambiente, ¿no te parece?
—Sí
—contestó Lali, dándose cuenta de que aún seguía apoyada contra la puerta del
despacho de Peter, como si estuviera bloqueándole el paso a Bea. Se apartó y
tomó la mano de la secretaria—. Sólo quiero que sepas que, a pesar de lo
ocurrido con Peter, tú no tienes nada de lo que preocuparte.
Entonces,
tras dejar a una Bea completamente confundida, se dirigió rápidamente al
ascensor. Se metió dentro justo cuando Bea entraba en el despacho de su jefe.
Mientras las puertas del ascensor se cerraban, Lali vio a Peter durante un
instante. La estaba mirando directamente a ella. Sin embargo, no lo hacía como
un hombre que acabara de perder su trabajo. Su mirada era de pena. De lamento.
¿Por qué se sentía apenado por ella?
hay dios cunado lei me quedo como peter se va a quedar parado en el mismo lugar tanto tiempo y luego magicamente la ve mmmm y bea toda emocionadita por la navidad jaja :P
ResponderEliminarLos papeles k lleva Bea ,no se xk ,me parece k le van a traer problemas a Lali.
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